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Pensar como un atleta

Athlète

¿Qué es un atleta? ¿Qué los distingue de la gente común? ¿Cuál es el elemento esencial que lo coloca por encima de los demás?

Las 3 características de un atleta

1- La búsqueda de rendimiento

  • Consistencia y mejora constante

Un atleta actúa porque es capaz de dar un resultado consistente. La principal diferencia entre un atleta y un aficionado es la consistencia en el alto nivel de esfuerzo y resultados. Un aficionado puede rendir excepcionalmente bien, pero su irregularidad es lo que lo separa de los campeones. La coherencia es un elemento clave, ya sea en la práctica, en el esfuerzo o en la mejora. La búsqueda de la mejora es un elemento vital que los atletas aprecian, sin ella, es imposible llegar a la cima.

  • Trabajo duro

El trabajo duro es esencial. Según Malcolm Gladwell, se necesitan 10.000 horas para alcanzar el nivel de un maestro en un campo. ¿Está listo para tal compromiso de tiempo, energía y recursos? Un atleta, por ser apasionado, no cuenta las horas dedicadas a la práctica, aunque implique sufrimiento. Su cerebro se vuelve de alguna manera adicto al dolor. Su relación con el trabajo es completamente diferente a la de otras personas. Llega a amar el dolor, porque sabe que es el camino a la excelencia, se enamora del proceso de tener que centrarse en los resultados.

2- Condicionamiento psíquico

Visualización

El trabajo del inconsciente es crucial para un atleta. El atleta se obsesiona con su arte y visualiza de antemano lo que le va a suceder durante las competiciones o simplemente al día siguiente en el entrenamiento. El trabajo del inconsciente se convierte en una segunda naturaleza. Cuando el atleta no trabaja su cuerpo, su mente toma el control. Hay una especie de cooperación que tiene lugar: el cuerpo ayuda a la mente a creer en él por el intenso esfuerzo que proporciona, luego la mente visualiza lo que el cuerpo será capaz de proporcionar en los días, meses y años siguientes. Es un equilibrio importante que hay que mantener para obtener lo mejor a largo plazo. El cuerpo no se va sin la mente y viceversa.

3- Sacrificio

La elección de hacer sólo una cosa y eliminar todo lo demás

El placer está en la práctica
El atleta no necesita encontrar satisfacción fuera de la práctica de su disciplina (dinero, fama, etc.). Sin la pasión por la práctica desinteresada, los frutos del trabajo significativo no pueden cosecharse a largo plazo. Como la fama llega mucho después de los primeros esfuerzos, el atleta no mira los beneficios a corto plazo. Se concentra en una práctica apasionada y obsesiva de su arte. Sólo después de pagar el precio durante muchos años el atleta es recompensado. Por eso es esencial disfrutar de la práctica en sí. La práctica lo es todo para el atleta.

La búsqueda del placer de nivel 2
Un atleta aprende desde una edad temprana a sacrificar los placeres inmediatos: jugar con los amigos, comer azúcar, etc. No importa cuánto placer inmediato experimente, debe enfrentarse a un cierto cansancio que proviene de la repetición casi mecánica de los movimientos y del entrenamiento.

Esto explica la necesidad de crear un placer de nivel 2 que es de hecho el placer de haber alcanzado sus metas diarias o semanales. El atleta está motivado por los indicadores de rendimiento que su entrenador habrá definido. El logro de los objetivos fijados trae placer y satisfacción. El atleta sabe cómo deleitarse con estos placeres indirectos o calificados de nivel 2.

Así que, si quieres sobresalir en un campo, te debes a ti mismo elegir algo que te apasione tanto que estés listo para dedicarle tu vida. Pocas personas están listas para tal compromiso, así que siempre hay lugar en la cima.

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