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¿Eres reemplazable por una máquina?

Êtes-vous remplaçable par une machine ?

Luchar contra la sustituibilidad luchando contra la superficialidad.

Las herramientas que tenemos a nuestra disposición para comunicarnos nos sirven hasta el día en que nos damos cuenta de que estamos a su servicio a través de la dependencia que hemos creado para nosotros mismos. En su libro, «The Shallows», Nicholas G. Carr explica los daños cognitivos de adoptar un estilo de vida en el que la máquina y la inteligencia artificial serían centrales. Al contraer nuestras tareas más triviales en un mundo donde las interrupciones y otras distracciones son legión, terminamos debilitando nuestras capacidades cognitivas hasta el punto de que son incapaces de realizar un trabajo significativo. Al dejarnos abrumar por estas herramientas que ofrece la web, hemos caído en la trampa de la sustituibilidad.
Ser reemplazable significa que nuestra capacidad de trabajo puede ser idéntica a la de un software o un algoritmo. Para hacer frente a este escollo, es aconsejable tomar las cosas en mano siguiendo en particular los consejos dados por Cal Newport en su libro «Deep Work» (Trabajo profundo en inglés).

El único remedio para la superficialidad y sus consecuencias perjudiciales es la capacidad de entrar en un estado cognitivo que nos permita hacer un trabajo significativo. Según el autor, el Trabajo Profundo es un estado de concentración sin distracción que lleva nuestras capacidades cognitivas a sus límites. Este estado nos permite adquirir habilidades más rápidamente y realizar tareas como la escritura o la programación. La capacidad de adquirir habilidades es crítica hoy en día ya que todo está cambiando rápidamente. Alguien que tiene la capacidad de aprender el conocimiento más rápido que otros y de ponerlo en práctica tiene una ventaja decisiva sobre otros y sobre las máquinas. Para alcanzar tal estado mental, es necesario establecer hábitos y rituales propicios.

Domar el aburrimiento

En primer lugar, tienes que estar cómodo con el aburrimiento. Hay que aprender a vivir como vivieron nuestros antepasados, que no se distrajeron constantemente. Tenían la habilidad de esperar pacientemente en una fila sin sentir la necesidad de dibujar sus celulares para entretenerse. No podían hacer eso. Esta imposibilidad hizo más fácil hace 100 años alcanzar un estado de trabajo profundo que el de hoy. Acostumbrarse al aburrimiento e incluso domesticarlo como si fuera un animal salvaje es, por lo tanto, esencial. Puede llevar tiempo, pero sin esto es inútil buscar un estado cognitivo intenso. Desconéctese de los medios sociales por un tiempo y póngase cómodo con una forma de soledad. Abrazando el aburrimiento, recablearás tu cerebro de una manera diferente, sólo entonces alcanzarás el estado de Trabajo Profundo.

Aprende a identificar el trabajo superficial

Obviamente, es imposible eliminar las tareas que requieren recursos cognitivos limitados. No todo puede ser un trabajo profundo. Además, es raro, si no imposible, realizar más de 5 horas de trabajo profundo por día. No obstante, es importante identificar las tareas no profundas para limitar la cantidad de trabajo diario.
Vivimos en la era de la economía del conocimiento, según el autor, tres tipos de individuos pueden sobresalir en tal contexto:
Las personas que saben cómo trabajar con máquinas inteligentes (como las de la industria informática, por ejemplo)
Personas con capital. Esta es una constante en la historia, excepto durante los episodios revolucionarios en los que fueron objetivos.
Los campeones en su campo

El trabajo minucioso le permite tener éxito en la tercera categoría de acuerdo con la siguiente ecuación: trabajo de alta calidad = tiempo empleado x intensidad de la concentración

Existen varios «modos» de vivir según el principio del trabajo profundo, que van desde el estado extremo conocido como monacato, en el que te aíslas del mundo, hasta el más ligero que consiste en dividir el día en unos pocos espacios dedicados a un trabajo más profundo. Dependiendo de tu situación y preferencias, elegirás el modo que más te convenga.

Reconsiderar la idea de una ruptura

Un descanso ya no debería ser un momento de distracción sino un período durante el cual se recargan las capacidades cognitivas. Cuando trabajas intensamente, gradualmente agotas las neuronas que necesitan descansar. El problema es que la distracción no hace descansar a las neuronas, sino que las estimula al contrario. Por eso hay que pasar del modo de concentración al modo difuso, es decir, pensar de forma distendida mientras se realiza una actividad física como caminar o cualquier otro deporte. Esto puede ser llamado meditación productiva.


Una vez establecido este modo de funcionamiento en el que se trabaja en particular en bloques de tiempo sin distracciones, preferentemente de forma aislada, se puede pasar al segundo paso, que consiste en investigar la habilidad o habilidades que se desean desarrollar o adquirir. Según Kai-Fu Lee, un informático taiwanés que ha escrito varios libros sobre la IA y su relación con el trabajo, un trabajo será resistente a las máquinas cuando sea creativo e implique relaciones humanas. ¿Hasta qué punto su trabajo implica estos dos parámetros? ¿Qué opciones estratégicas puede tomar para el futuro para aumentar su resistencia a la amenaza de la sustitución?

Tendrá que responder a estas preguntas para poder visualizar mejor el futuro.

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