Seguramente se encontró en una situación en la que dudaba sobre qué camino tomar. Los momentos de duda deben ser vistos como oportunidades para ganar altura conectando con altas energías. Cuando tomas una decisión en un estado de baja energía, es como plantar una semilla en un suelo hostil.
A menudo es mejor abstenerse de tomar una decisión hasta que se haya conectado con una energía más pura y armoniosa. El caos de la vida diaria nos impide ver con claridad. La vida cotidiana puede agotar nuestra energía, por lo que es prudente e incluso vital recargar nuestras baterías antes de tomar decisiones que tendrán un impacto en nuestro futuro. Es importante encontrar una rutina que le permita llenarse de buenas vibraciones todos los días. Para algunos será un paseo por la naturaleza, para otros será una oración, una meditación o una discusión con un amigo inspirador. Encuentra tu sutil fuente de energía, ve y bebe de ella todos los días para que tus decisiones estén en armonía y alegría. A la larga, sólo se lamentan las decisiones tomadas con miedo, celos o ira, nunca las que se toman con fe y amor.
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