Excelencia personal

El yin y el yang del éxito: competencia y cooperación

Si quieres tener éxito, tienes que encontrar la combinación perfecta de cooperación y competencia.

Competencia

La gente te ayuda a ser mejor persona. Te muestran lo que es posible. Reflejan tu propio potencial. Puedes utilizar a las personas como trampolín o como el coco de tu propio éxito. La competición es una forma de que los seres humanos se vuelvan mejores y más fuertes.

El verdadero ganador

Los ganadores se centran en ganar.
Los perdedores se centran en ganadores. Eric Thomas

Si quieres llegar a la cima de tu arte, no debes fijarte en lo que hacen los demás, a menos que seas un principiante o un practicante intermedio. Si quieres ganar, tienes que emanciparte de la competencia. Esto significa estar en busca de lo último, en busca de Dios, la perfección, la pureza, el honor, la eternidad, cualquier cosa que no esté relacionada con asuntos mundanos. No te importa la fama, te importa el reconocimiento post-mortem. No te importa el dinero ni las alabanzas, buscas la unidad con lo último a través de tu arte. No te importan las clasificaciones ni las comparaciones, sólo te importa tu cercanía a Dios y a sus ángeles. No te importa la supervivencia, estás dispuesto a morir ahora si tienes que perder aquello por lo que vives.

Porque no rivaliza con nadie, nadie puede rivalizar con él. Lao Tzu

Cooperación

En el camino hacia la maestría, aprendemos la importancia de la competición. Como seres humanos, somos animales sociales. Estamos vivos porque nuestros padres nos han protegido y cuidado. Somos educados y competentes porque nuestros mayores han dedicado tiempo a transmitirnos sus conocimientos. Como todos los individuos agradecidos, llega un momento en que debemos devolver lo que hemos recibido. La cooperación es el vínculo entre generaciones, países, géneros y clases sociales. Debemos aprender a dar si queremos entrar en el círculo del karma: recibimos lo que recibimos. Todas las superestrellas, sea cual sea su campo, se han subido a hombros de gigantes para alcanzar la cima de su arte. La cooperación es la base del progreso. Antes de aprender a competir, tenemos que cosechar los beneficios de la cooperación que nos ha proporcionado las valiosas armas (habilidades, confianza, visión, linaje, fuerza, fortaleza mental, etc.) que nos han permitido alcanzar nuestros objetivos.

Conclusión

En definitiva, podemos decir que existen cuatro etapas para alcanzar la maestría y la excelencia: la cooperación (como receptor), la competición, la no competición (buscando la perfección) y la cooperación (como dador).

Edward

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