Productividad

5 razones de la procrastinación

La procrastinación es un mal generalizado, dejamos que se infiltre en nuestra vida cotidiana sin avisar. Veamos 5 razones que pueden explicar su manifestación.

Ignorancia

La mayoría de las veces, procrastinamos inconscientemente. Esto puede deberse a la falta de objetivos claros que alcanzar en el día a día, lo que hace que nos distraigamos con todas las tareas que se nos presentan. La impresión de estar ocupado es engañosa, ya que a menudo es una máscara para nuestra procrastinación. Estamos ocupados contestando correos electrónicos, haciendo llamadas telefónicas, haciendo pequeñas cosas aquí y allá, pero eso no nos hace avanzar en lo que es importante para nosotros. Por tanto, estar demasiado ocupado puede ser un síntoma de ineficacia en el trabajo, especialmente por falta de discernimiento.

Pereza o falta de estrategia

La naturaleza humana tiende naturalmente a minimizar el esfuerzo. Esto hace que seamos más propensos a evitar las tareas y acciones difíciles. La mayoría de las veces, nos sentimos impotentes ante un proyecto que parece ser una montaña para nosotros, así que preferimos evitarlo. Para paliar este problema, es necesario dividir un proyecto en tareas infinitesimales que, de hecho, pueden parecer insignificantes. A continuación, hay que abordar cada una de estas tareas con diligencia y constancia.

Falta de apoyo

Trabajar es como la guerra: te va mejor con aliados. Para superar las tareas difíciles, es importante rodearse de personas con ideas afines. Pueden proporcionar un grupo de apoyo en el que confiar en los momentos difíciles.

Falta de concentración

Hacer el trabajo requiere tres recursos esenciales: tiempo, energía y atención. Cuanto más podamos enfocar estos tres recursos hacia un único objetivo, más probabilidades tendremos de triunfar en un campo. Sin embargo, a menudo estamos mal organizados, lo que nos lleva a asignar mal estos valiosos recursos para el éxito. Por eso, a veces es necesario hacer un inventario. Servirá para poner las prioridades en el orden correcto.

No escuchar tu voz interior

También ocurre que nos obligamos a hacer algo, pero no nos gusta. Esta incompatibilidad puede adoptar diversas formas: el puesto de trabajo elegido, el entorno laboral, el sector de actividad, etc. Cuando sientes en el fondo que no estás haciendo algo que te conviene, es difícil dar lo mejor de ti mismo. La procrastinación también puede estar relacionada con la falta de amor por nuestro trabajo. A menudo, podemos ser obstinados hasta que llega un momento decisivo en el que nos damos cuenta de lo que estaba mal. Para remediar este problema, tenemos que darnos tiempo para reflexionar cada día. Tenemos que crear un espacio mental para que los pensamientos inconscientes se vuelvan conscientes. Esto puede ser a través de caminar, meditar, tocar un instrumento y muchas otras cosas.
Edward

Entradas recientes

Velad para que vuestro trabajo sostenga vuestro progreso espiritual

El problema de querer ser rico primero: cuando el medio se convierte en fin Sin…

1 semana ago

Servir, moverse, elevarse: transformar el dolor en fuerza interior

Existe un peso invisible que a veces nos abruma cuando nos levantamos por la mañana.…

2 semanas ago

El amor no se encuentra, se construye

La visión culturalmente dominante del amor se basa en la idea de un encuentro romántico,…

1 mes ago

A partir de ahora, tomen sus decisiones pensando que nada ni nadie cambia

Nuestra memoria nos engaña: creemos saber, cuando el tiempo y la distancia moldean nuestros recuerdos,…

1 mes ago

Las personas que más apreciamos suelen ser aquellas que han desarrollado los mecanismos de defensa psicológicos más maduros

Existen muchas formas de enfrentarse a nuestros demonios internos. Algunas personas logran superarlos, pero terminan…

1 mes ago